Un cúmulo de circunstancias adversas me sumió en una profunda depresión. La psiquiatra me diagnosticó ‘trastorno de adaptación con sintomatología mixta’ y me puso un tratamiento convencional con serotina y somníferos. A los dos días de iniciarlo me sentía tan abatida que no me podía levantar del sillón. Perdí el apetito, el sueño y la ilusión por vivir. Sentía una tremenda tristeza y un pánico inexplicable. Estaba en esta situación cuando me visitó Xaverio.
Dejé el tratamiento psiquiátrico y comencé a practicar ‘Los Mensajes del Indalo’ adoptando la postura del Indalo con los brazos abiertos al Universo, al despertar en la cama; en el jardín sobre una gran piedra; a las orillas del mar; en los bosques de pinos. Siempre que ‘el miedo’ hacía su aparición recitaba el mensaje ‘Dios está conmigo y a nada le temo’. A los veinte días volví a sentir la alegría de vivir. En dos años no he tenido ninguna recaída y afronto todas las situaciones adversas con una inusitada fortaleza, gracias a Los Mensajes de Indalo, ¡claro!
Hace años que deseaba dejar de fumar y no conseguía hacerlo. Intenté lograrlo con el apoyo del Mensaje de Indalo para este fin ”Mis pulmones están sanos, fuertes y libres de humo’ al poco tiempo dejé de fumar y no he sentido desde entonces el deseo de volver a hacerlo.

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