Cuando me diagnosticaron la enfermedad de crohm, se me vino el mundo abajo. En poco tiempo perdí 19 kilos, confianza y mucha autoestima. Decidimos, mi mujer y yo, cambiar de aires y nos mudamos de Barcelona a Granada, esperando una mejoría en mi enfermedad, puesto que tenía brotes cada dos meses, con mucho dolor, inflamación y nauseas. Pero, en vez de mejorar, las cosas empeoraron. Estaba enfadado con todo el mundo, especialmente conmigo. Entré en depresiones y crisis de ansiedad, insomnio y sin ningunas ganas de vivir. Así que, una vez toqué fondo (llegué a perder a mi mujer), empecé a leer libros sobre mi enfermedad, sobre alimentación, sobre psicología y poco después, te conocí a ti, Xaverio. Y gracias a tus consejos y a todo lo que iba aprendiendo, pensé que la mejor actitud era la de enfrentarme a ella con el poder de la mente y así, siguiendo tus mantras conseguí poder separar el dolor y las nauseas de mi enfermedad. Llevo 20 meses sin sufrir un brote. Gracias Xaverio, creo que la felicidad la da la tranquilidad.

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