El cabalista Gregorius Anglés, conocido por von Welling, en su obra Opus Mago Cabalisticum, Francfort 1719, coloca a un hombre en la postura del Índalo en el centro de una composición de círculos para explicar que el más sabio de los creadores realizó una obra maestra al crear al hombre, que es una partícula viva de la divinidad, en el que concentró el principio y el fin de todas las criaturas, condensando en un único círculo el universo.

El cabalista Gregorius Anglés, conocido por von Welling, en su obra Opus Mago Cabalisticum, Francfort 1719, coloca a un hombre en la postura del Índalo en el centro de una composición de círculos para explicar que el más sabio de los creadores realizó una obra maestra al crear al hombre, que es una partícula viva de la divinidad, en el que concentró el principio y el fin de todas las criaturas, condensando en un único círculo el universo.

El cabalista Gregorius Anglés, conocido por von Welling, en su obra Opus Mago Cabalisticum, Francfort 1719, coloca a un hombre en la postura del Índalo en el centro de una composición de círculos para explicar que el más sabio de los creadores realizó una obra maestra al crear al hombre, que es una partícula viva de la divinidad, en el que concentró el principio y el fin de todas las criaturas, condensando en un único círculo el universo.