Recomendaciones de la postura del Indalo

Aunque existe el uso de la postura del Indalo con las piernas semiflexionadas y la pelvis basculada en algunos movimientos del Chi-kung y del Taichi, es importante destacar que es correcto hacer la postura del Indalo como una postura natural humana, de pie, con las piernas rectas, situando los pies en el suelo con una separación semejante a la de los hombros, la pelvis relajada y los brazos abiertos o elevados al cielo en actitud de apertura.

En cualquiera de estas formas, es recomendable estar relajado, mantener la espalda erguida y la cabeza alta mirando al horizonte.
Adopta la postura del Indalo, abierto de cuerpo, de mente y de espíritu para recibir y a ofrecer el bien. Piensa antes de adoptar la postura del Indalo que vas a armonizar las emociones y a favorecer un estado de ánimo lúcido y positivo.
Adoptar la postura del Indalo ante la naturaleza es poderoso, positivo y saludable: en o ante una montaña, río, mar, lago; bajo un árbol; observando un amanecer o atardecer; tomando el sol; frente a un arco iris; en noches estrelladas, alineados los brazos con la Vía Láctea, sintiendo que somos una parte interactiva del Universo.
Siempre que sea posible y la temperatura lo permita, haz la postura del Indalo sin zapatos. Estar descalzo hace que estés en contacto directo con las energías de la Tierra. En la práctica evita las ropas de fibras sintéticas y en su lugar usa tejidos naturales de tonos claros, como algodón, cáñamo, lino, seda, lana… etc. que permiten el libre flujo de energía. Conviene que no lleves encima objetos metálicos como llaves, relojes, teléfonos, etc., pues podrían alterar tu propio campo energético. En la intimidad también puedes hacer la postura del Indalo desnudo.
Cuando adoptes la postura del Indalo, siente fluir la energía vital en tu mente, en el corazón, en las palmas de las manos y en las plantas de los pies, en toda la piel de tu cuerpo, en todos tus órganos, en todas tus células, con todos tus sentidos y todas las dimensiones de tu ser.
Al terminar cada sesión de ejercicios, relaja tu cuerpo, haz algún estiramiento, camina un poquito y descansa sentado o tumbado.
Puedes adoptar la postura del Indalo sentado, tumbado en la cama o en el suelo. También puedes hacerla dentro del agua, mientras te bañas en el mar, río, lago o piscina. Si estás incapacitado físicamente para adoptar esta postura, puedes imaginar mentalmente que la haces y el ejercicio será igual de efectivo.
Visualizar en la postura del Indalo lo que nos beneficia y deseamos crea un irresistible magnetismo que lo atrae y lo manifiesta.
En las búsquedas radiestésicas con péndulo y en las que hacen los zahoríes para encontrar agua o metales, a veces, utilizan “testigos”, que son pequeñas muestras de lo que buscan o algo que lo represente. De esta forma se establecen vínculos cuánticos de información que favorecen la búsqueda. Por esta razón, la postura del Indalo se potencia colocando en las palmas de las manos pequeñas muestras de lo que queremos, símbolos que lo representen o palabras que lo describan. Por ejemplo, si buscas una casa haz un dibujo de un hogar o escribe palabras que describan cómo quieres que sea tu casa. Si lo que buscas es amor usa algo que lo represente. Si lo que necesitas es prosperidad emplea símbolos de la abundancia. Puedes poner en las palmas de tus manos: agua como símbolo de la claridad; flores como símbolo de la belleza natural; perfumes como regalo a tus sentidos; minerales como parte de nuestra esencia; o cosas que te den buenas vibraciones.

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